lunes, 16 de agosto de 2010

2.- VERDAD


1.1.- ¿Qué significa que la verdad sea un trascendental?

Es la propiedad que describe la relación entre el ser y el entendimiento. La verdad manifiesta el ser del ente, por eso es el ser el que causa la verdad de la inteligencia. Todo lo que es, en cuanto que es, resulta verdadero, digno de ser conocido. Todo ente reclama que se le conozca en la misma medida en que es ente, que se llegue a penetrar en lo más profundo de su realidad.
Aunque la verdad se dice principalmente de los juicios, fundamentalmente la verdad está en las cosas: “ Verum est id quod est”.

En otras palabras: la verdad está formalmente en la inteligencia, que es el sujeto de la verdad; pero, como en su causa, la verdad está en las cosas. Es decir, la verdad lógica es la adecuación del pensamiento a la realidad, aunque el hecho de que yo pueda conocer esa verdad radica en que, de hecho, esa verdad se da en ese ente. ( Ej: Yo tendré un concepto correcto de “manzana” en la medida en que mi concepto responda a lo que la manzana es en sí misma).
Si toda verdad hace referencia a una inteligencia, hay que decir que el fundamento último de la verdad es el Intelecto divino que es el que ha creado las cosas. Dios es la verdad que mide y no es medida.

Ningún juicio del hombre causa la verdad de las cosas, al contrario, el ser de las cosas es lo que permite formular juicios intelectuales, que serán verdaderos en la medida en que respeten el ser. La verdad se funda en el ente.

“La verdad se halla en el entendimiento en cuanto conoce las cosas como son; y la verdad se halla en las cosas en cuanto tienen un ser que es conformable al entendimiento. Pues esto es lo que en grado máximo, se da en Dios, ya que su ser no sólo se conforma a su entendimiento, sino que es su mismo entender, y su entender es medida y causa de todos los demás actos de ser y se todos los otros actos de entender” (Sto. Tomás I, q.16, a.5)

El entendimiento humano no mide las cosas, sino que es medido por ellas y como es un entendimiento limitado, muchas veces conoce las cosas de modo fragmentario, y con riesgo de equivocación.
En la actualidad es frecuente encontrar actitudes negativas frente a la verdad. Una muestra de esto es:

1. No tener en cuenta que las verdades se fundamentan en el ente. Por contraste mucha gente se conforma con aspectos superficiales del ente. Muchas veces no se busca la verdad, solo la noticia. Se busca lo sensacionalista porque resulta más atractivo. Es una civilización que se conforma con lo insustancial y le cuesta reflexionar con hondura.

2.
Muchos confunden ficción y realidad: el mundo imaginado con la realidad.
3. La opinión se fundamenta en los medios de comunicación, no en los estudios documentados.
4. La realidad se reduce a lo que yo pienso de ella. “ me hago mi verdad” independientemente de la que tenga el ente.
5. Se confunde la verdad con el sentimiento que me provoca. Se busca más mover el sentimiento que conocer la verdad.
6. Se reduce la verdad a la utilidad que me produce. No se busca saber, sino eficacia



ANALIZA EL TEXTO



“La “verdad” está en la mente, porque cuando afirmamos o negamos es nuestra mente quien lo hace. Pero la verdad se halla en la mente como efecto de la realidad: la realidad causa la verdad en la mente. En este sentido podemos identificar ente y verdad: llamamos al “ente“verdadero en cuanto se relaciona con la mente. La verdad se fundamenta en el ente, pero no al revés. La verdad se sigue y depende del ente.
Ahora bien, si la verdad se fundamenta sobre el ente y el ente es por virtud del acto de ser, la verdad está más fundada sobre el esse que sobre la esencia de las cosas. Los entes no tienen esse por sí mismos, sino sólo por participación. Del mismo modo son verdaderos también en la medida en que participan del principio de todas las perfecciones, que es el ESSE: mientras más esse poseen, mayor es su verdad.
Así Dios es la Verdad, y causa de todas las demás verdades. Las cosas son verdaderas en cuanto se relacionan con la mente divina y son ellas la causa de verdad en la mente humana “
















¿Por qué buscar la verdad?

¿Cómo?
Es propio del conocimiento humano

Con esfuerzo: búsqueda incesante
Es una tendencia natural en el hombre
Mediante el estudio, venciendo la pereza mental, la comodidad, el pasotismo..
La verdad orienta

Honestidad, sinceridad..
La verdad da sentido a la vida
A través de las propias experiencias personales o de otros
Permite decidir
A través del diálogo

Permite tener un proyecto de vida con sentido
Por medio de la lectura: formándose
Las consecuencias que se derivan de la ignorancia incapacitan al hombre para entenderse a sí mismo y al mundo que le rodea.
Mediante la razón, basada en el testimonio de los sentidos. Confiando en las posibilidades de la razón humana.
El hombre necesita certezas, seguridades
La plenitud de la verdad sólo se encuentra a través de la fe

Satisface las inquietudes del hombre
Dejándose aconsejar

Permite ser feliz, aunque con exigencia…
Con humildad intelectual

Impide la angustia existencial
Debe ser voluntariamente buscada: poniendo los medios
Sugiere fines, metas, objetivos…
Rectificando.

Impide ser manipulado
Con constancia

Da convicciones y argumentos
Con actitud de apertura . Sin prejuicios.

Permite tener ideas propias
Con una actitud realista


Conociéndose a sí mismo
Conociendo a los demás
Conociendo a Dios

A través de las producciones culturales del hombre: arte, literatura, cine…

Aceptando los compromisos que implica. Sin miedo.
1.- UNIDAD


Por experiencia conocemos que todo ente es uno, tiene unidad, es negación de la división, es indiviso. Es ésta una propiedad que se descubre por negación: se niega la división interior. Es un dato de experiencia que todo ente, en la medida en que es ente, es uno.
El ente puede ser simple o compuesto. El ente simple es indiviso en acto y en potencia. El compuesto no adquiere consistencia mientras sus partes están separadas, por lo tanto, el ser de cualquier cosa consiste en su indivisión. La destrucción de la unidad, la división interna, comporta necesariamente la pérdida de ser. Guarda su ser en la medida en que guarda su unidad.
La unidad trascendental del ente no es una unidad cuantitativa. Sólo los entes corpóreos tienen una unidad cuantitativa. Dicha unidad cuantitativa se rompe dando origen al número.
En la medida en que el ser es más noble, posee mayor unidad. Se pueden distinguir grados en la unidad como propiedad del ser:
a) Dios en un ente simplicísimo y único. En Dios no cabe composición alguna.
b) Los entes finitos están compuestos de esencia y acto de ser.
a. Los ángeles o espíritus puros están compuestos pero sí de esencia y existencia, aunque en su esencia no hay composición de materia y forma. Cada uno tiene una esencia.
b. En los seres corpóreos hay multiplicidad dentro de la misma esencia. En el caso del hombre, debido a su superior consistencia del acto de ser frente a los animales, se ve obligado a unificar los distintos aspectos de su vida y dar unidad a la suma de sus actuaciones. En la conquista de esa unificación de su vida ocupa un lugar predominante el uso de su libertad.


1.1 .Aplicaciones de la unidad en el caso del hombre

A) Unidad cuerpo- alma:

1.- El hombre es una sustancia espíritucorpórea. Es un espíritu encarnado, un cuerpo espiritualizado. La unión del cuerpo y alma es sustancial. En cierta medida se puede decir que el hombre tiene experiencia de esa unión:
a)
El hombre tiene conciencia de pensar y sentir. Aunque estas operaciones intelectuales y sensibles se hacen de modo diferente, sin embargo tenemos conciencia de que las hacemos nosotros. Hay una articulación entre el conocimiento sensible y el intelectual. Soy yo el que veo y soy yo el que piensa. No es otro.

b) Mis actividades sensibles e intelectuales a veces se obstaculizan y hasta pueden llegar a suprimirse. Por ejemplo: si experimentamos un dolor fuerte no podemos o pensar al mismo tiempo o reflexionar abstractamente porque toda la atención está absorbida por la sensibilidad. Inversamente si estamos absortos en nuestras reflexiones, no percibimos casi nada. Es evidente que esta oposición entre las distintas capacidades sólo es posible si derivan de un único principio.

c) Hay actividades, como las pasiones, sentimientos y afectos, en las que intervienen simultáneamente el cuerpo y el alma: tener miedo, enfadarse, estar triste… La interioridad del hombre se manifiesta a través del cuerpo, del rostro, de los gestos, del lenguaje.

2.- El alma es el acto primero del cuerpo, es la forma sustancial de la materia en las sustancias corpóreas. Es el principio vital que hace existir al cuerpo. Es el principio de todos los actos vitales: nutrirse, moverse, sentir…No quiere decir que el alma mueve al cuerpo. Es el ser vivo el que se mueve, pero el alma es la que hace que ese ser vivo se mueva.

ð ¿Se puede decir que lo animales tienen alma? Si se entiende por alma principio vital sí, porque todo ser vivo debe tener un principio inmaterial que sea la forma que actualiza al cuerpo, pero si se entiende una sustancia espiritual dotada de inteligencia y voluntad no. A diferencia del “alma” o principio de vida animal, el alma del hombre no está inmersa en la materia y no depende de ese cuerpo. En los animales ese principio vital deja de existir en el momento en que el cuerpo está desorganizado y se muere.

ð
Para entender esto puede ayudar un ejemplo: Si tenemos una esfera de cristal y se rompe, desaparece su forma redonda, porque sólo existía en dependencia de ese estado material. Del mismo modo el “alma animal o vegetal” desaparece cuando no tiene partes materiales a las que informar.( el alma siempre actúa como forma de un cuerpo). El alma del hombre no depende del cuerpo en cuanto a su existencia.
ð Por este motivo se emplea el término “espiritual” para designar un ser cuya existencia no depende de la materia y subsiste con independencia de ella. El hombre es un ser espíritu- corpóreo que tiene un alma inmortal e incorruptible cuyas facultades son inteligencia y voluntad. Todo lo espiritual es inmaterial y no puede corromperse. (El alma de los animales y plantas sería inmaterial, pero no espiritual).
ð En la mentalidad actual nos resulta difícil distinguir “espiritual” e “inmaterial” porque nos influye la filosofía de Descartes y la separación que hace entre sustancia pensante y sustancia extensa y por eso nos resulta difícil no identificar “alma” y “espíritu”, pero sabemos que el alma del animal y del vegetal no puede ser espiritual. No hay ninguna razón para admitir la espiritualidad del alma animal.
ð Lo que obliga a admitir la espiritualidad del alma humana es la presencia en el hombre de actos como la abstracción y la reflexión que no pueden ser simplemente orgánicos. Para que el alma pueda comprender a través de la inteligencia necesita potencia sensibles que actúan mediante órganos sensibles (los sentidos). Sin embargo, para explicar la conducta animal basta admitir la imaginación, la memoria y la estimativa. El alma animal no existe independientemente del cuerpo, no es subsistente.

“ El alma comunica el mismo ser con que ella subsiste a la materia corporal, y de ésta y del alma intelectiva se forma una sola entidad, de suerte que el ser que tiene todo el compuesto es también el ser del alma. Lo que no sucede en otras formas no subsistentes. Por esto permanece el alma en su ser una vez destruido el cuerpo, y no en cambio las otras formas”
( Sto. Tomás I q 75, a.6)

ð El alma es simple, no tiene partes físicas, pero si composición metafísica de esencia y existencia, de potencia y acto, de sustancia y accidentes. El alma humana es una sustancia intelectual cuya esencia - su forma espiritual – está actualizada por su acto de ser. En sentido estricto, las formas no tienen ser, sino que son principios por los cuales las cosas tienen el acto de ser. Como enseña la teología el alma es creada por Dios en el momento de la concepción, momento en el que al cuerpo se le infunde el alma.

ð En la filosofía moderna y contemporánea el concepto de alma ha sufrido algunos reduccionismos.
a)
Ej: a) Descartes rompe esa unión sustancial, planteando el alma como yo pensante = entendimiento = a conciencia, totalmente opuesto al cuerpo, pero que tiene con él un punto de contacto a través de la glándula pineal.
b) Otros filósofos plantean que la “conciencia” es el producto más elevado de la materia o del cerebro.
c) Actualmente se utiliza más el término “mente” aunque también puede prestarse a equívocos según las relaciones que se establezcan con el cuerpo.


B.- Coherencia en las operaciones

El acto de ser humano reclama la unificación operativa. El hombre se encuentra obligado a dar unidad a la suma de sus actuaciones. En la conquista de la unificación de su vida ocupa un lugar predominante el uso coherente de su libertad. Tres aspectos impiden la fragmentación del hombre en sus operaciones:

1.- Tener un proyecto de vida. La ausencia de proyecto produce un fracaso o vacío vital. El hombre necesita fijarse unos ideales o metas que alcanzar porque el hombre debe ir autodeterminándose a través de su libertad. Lo que eleva al hombre por encima de los animales es la aptitud para captar el fin en cuanto fin, y consecuentemente para subordinar a él todos los medios. Como dice Aristóteles el fin se identifica con el bien y lo bueno es lo que goza de entidad suficiente para despertar y atraer la voluntad del hombre. A través del amor como acto de la voluntad, el hombre asiente a lo que la inteligencia le presenta

2.- Comprometerse libremente con ese anticipo de la personal plenitud.

3.- Manteniéndose fiel a las decisiones que van encaminándole a su destino y a la actualización de su proyecto vital coherente.




C) Principio de no contradicción

En el pensamiento humano existen unos primeros principios que son el fundamento de todos los conocimientos humanos. El más importante de esos principios es el de no-contradicción que consiste en afirmar que “una cosa no puede ser y no ser a la vez, bajo el mismo aspecto y en el mismo sujeto”. Este principio se basa en el ser y en su oposición al no ser.
La inteligencia está sometida al principio de no contradicción: no puede conocer al ente como contradictorio porque no lo es. Este principio nos ayuda a conocer los entes y comprenderlos.
Ej. Sería contradictorio que un ser material fuera capaz de realizar acciones inmateriales
Este principio está vinculado al principio de identidad: “el ente es el ente”, ”lo que es, es lo que es”. Este principio significa que el ente es uno consigo mismo (relación ente y unidad) o bien que todo ente es una cosa determinada, con una esencia propia (relación ente y cosa). En la época moderna se le ha querido dar más importancia a este principio que al de no-contradicción.


D) Singularidad y “Otredad”

La unidad del ente implica también su singularidad. En efecto, en la medida en que algo o alguien es ente, en esa misma medida resulta también que se diferencia de otras realidades que le rodean, es decir, es distinto a ellas.
El término “ aliquid” ( algo) equivale a “otro qué” y expresa la característica que tienen todos los entes de ser una cosa distinta respecto a las demás. (Ej: yo puedo distinguir a María entre una muchedumbre de personas).
Todos los entes son singulares, pero en la medida en que son superiores su singularidad es más perfecta. Dios es el Absolutamente Otro; cualquier persona es única e irrepetible. Cualquier ente, en la medida en que es, es otro en relación con todos los demás. “El acto de ser de cada cosa le es propio y distinto del ser de cualquier otra cosa”.
Reconocer la existencia de los otros supone en el hombre una actitud de respeto hacia ellos y de aceptación con sus peculiaridades positivas y negativas. No cabe una actitud igualadora que niegue lo que cada uno tiene de particular. Implica también una actitud de apertura y comprensión ante realidades diferentes.



E) Identidad de la persona, identidad del animal

En este punto se trata de ver que la persona es algo diferente de lo que entendemos por naturaleza en sentido genérico. El término “naturaleza” indica la esencia de algo, aquello que tiene en común con todos los miembros que participan de un mismo modo de ser. Así, podemos hablar de “naturaleza animal”, “naturaleza vegetal”, “naturaleza salvaje”, “naturaleza humana”, etc.
La naturaleza animal, por ejemplo, se define atendiendo a las características comunes y esenciales que hacen que los animales sean como son. Así, viendo al conjunto de los animales podemos definir en qué consisten esas características esenciales que todos cumplen y alcanzar así una definición de la “animalidad”. Cada uno de los animales es un individuo concreto de la especie animal, numéricamente distinto de los demás, pero esencialmente idéntico.
¿Ocurre lo mismo con las personas humanas? Veamos. La naturaleza humana se define también atendiendo a las características comunes y esenciales que hacen que las personas humanas sean como son. También llegamos a la definición de naturaleza humana a partir de la observación del conjunto de los seres humanos. Efectivamente, cada persona humana es un individuo concreto de la especie humana, numéricamente distinto de las demás, pero ¿esencialmente idéntico?.
No somos esencialmente idénticos en acto, ya que cada persona adquiere unos hábitos propios,(segunda naturaleza), toma decisiones personales, tiene unas experiencias propias y establece relaciones diversas con los demás, etc.
Es decir la persona humana es algo mucho más rico y complejo que lo que podamos expresar con la definición de esencia; pero esto no excluye considerar la esencia como ese conjunto de rasgos comunes a partir de los cuales cada persona es irrepetible.

ð La experiencia nos muestra que el caso del ser humano no es comparable al de ningún otro ser vivo sobre la tierra.

ð
En efecto, hay algo en la persona humana que la hace ser diferente del resto de sus congéneres de un modo mucho más radical que simplemente numérico. La individuación que corresponde a las personas es mucho más perfecta que la que corresponde a los otros entes no personales. Es una individuación que no sólo se tiene sino que se vive conscientemente, es decir, constituye una verdadera y auténtica intimidad, un verdadero “yo” que no puede encontrarse en los entes físicos.
ð Esta experiencia se muestra de un modo especialmente revelador en la vivencia de la muerte de otro ser humano, especialmente si se trata de un ser humano querido. Entonces nos damos cuenta de hasta qué punto el otro era especialísimamente otro; es irremplazable, es incopiable, era un tesoro único en el mundo. Por más que viajemos por el mundo jamás encontraremos a nadie que pueda hacer su papel en nuestra vida. Y comprendemos entonces que los seres humanos no somos sólo numéricamente distintos, sino también, de una manera misteriosa, esencialmente distintos.
ð Existe otra experiencia especialmente reveladora del carácter único de la persona humana: la experiencia del amor. En efecto, enamorarse de alguien es descubrir al mismo tiempo el carácter exclusivo de su personalidad.
ð Pues bien, la exclusividad de cada ser humano sólo es explicable si se admite que el ser humano es persona, es decir, ser espiritual. En efecto, el espíritu, al ser diferente de la materia, no puede multiplicarse o replicarse, es necesariamente único.
ð Es cierto que la persona humana no es sólo espíritu, también es cuerpo. Pero el hecho de que la persona humana no sea espíritu puro (como los ángeles o Dios) no quiere decir que no sea espiritual. La esencia de cualquier sustancia espiritual, incluso de la que está unida, de hecho a la materia, implica una superior elevación respecto de las sustancias no espirituales; elevación que le lleva a una universal apertura trascendental que no pueden lograr las otras sustancias.
ð El ser humano es persona, y lo es porque es un ser espíritu-corpóreo o corpóreo-espiritual. Cuerpo y espíritu, como ya se ha visto anteriormente, no son dos partes de un conjunto (la persona humana), sino dos dimensiones de un único ser. El ser humano no es el resultado de un añadido o de una suma de partes, sino un modo de ser que abarca varias dimensiones.
ð
Por ello, cuando se habla del surgimiento de nuevas generaciones, el término utilizado en el caso de las especies animales es reproducción, mientras que el término utilizado en el caso de la especie humana es procreación. Ninguna persona humana puede reproducirse, porque es incapaz de transmitir la dimensión espiritual. Sólo un ser superior, fuente de ser, puede hacer surgir algo único y exclusivo en el orden de realidades ya existentes, y ese ser sólo puede ser Dios. Sólo su potencia infinita puede crear espiritualidad, ya sea pura o corpórea. La persona humana procrea porque colabora con la acción creadora de Dios que crea una criatura espíritu-corpórea.
El carácter irremplazable del ser humano, procede de su acto de ser único e irrepetible. Si el acto de ser limita a la esencia, de alguna forma la constituye, y, si tenemos en cuenta que el modo de ser del hombre es un ser espíritu corpóreo, entonces comprobamos que la identidad proviene del el carácter irrepetible de la esencia.
Así vemos que en el caso de que se pudiera clonar a una persona, no tendríamos a una persona idéntica, porque es contradictorio para un ser humano la igualdad con otro. En todo caso serían parecidas, o si queremos idénticas en la constitución biológica, pero el hombre por ser espiritual tiene un principio último de identidad no equiparable, único e irrepetible que constituye su esencia y, por tanto, su persona, pero que en último término viene dado por el acto de ser.
Y esto es así porque es el Esse (el acto de ser), el ámbito de la realidad originaria de la persona. La persona no es fruto de una generación sin más, la persona en su origen implica un acto creador del ser personal.


d) El error del dualismo

Hay una visión del hombre muy extendida llamada “Dualismo”, que opone cuerpo-alma, materia-espíritu. Considera que materia-cuerpo y alma-espíritu son dos realidades yuxtapuestas y antagónicas. De esta forma, en el binomio mencionado, el espiritualismo desde Pitágoras y Platón, el cuerpo se presentaba como la cárcel del alma.
La idea dualista está con frecuencia presente en el uso coloquial de los términos cuerpo-alma. A menudo parece como si el ser humano fuera el resultado de una suma de dos cosas que ya existieran de por sí. Pero sólo existen cuerpos animados, es decir, sólo se habla de cuerpo si está ya formalizado por el alma.
Ricardo Yepes en su libro señala un ejemplo:

"Recuérdese el problema de la unidad de las piedras: no existe una piedra o una tiza. Si las parto siguen siendo piedra y tiza respectivamente. Sin embargo, sí existe un perro, más sólo en cuanto esta vivo, en cuanto tiene alma, en cuanto que está animado. El cadáver de un perro no es el cuerpo de un perro, porque ya no hay perro. El cadáver de un perro, fue el cuerpo de un perro, más ahora es un agregado de substancias en descomposición. Ahí sólo hablamos de cuerpo porque se parece al cuerpo de un perro. Basta dejar pasar una semana para convencerse de que esa masa de piel, huesos y podredumbre no es en absoluto un cuerpo, sino un montón de despojos. En el hombre ocurre lo mismo, sólo existe cuerpo humano en cuanto que está animado por el alma humana. El cuerpo del hombre es incomprensible sin la realidad de la inteligencia”.

El cuerpo del hombre es un cuerpo espiritualizado, del mismo modo que el espíritu humano es en el cuerpo. Para entender bien esto es preciso aclarar el termino alma.. Designa lo que constituye a un organismo vivo como tal, diferenciándolo de los seres inertes, inanimados o muertos. Aristóteles afirmó que también las plantas y los animales tienen alma en este sentido, pues evidente que también ellos se distinguen de lo inerte. Así un cuerpo animado no es un cuerpo más un alma sino un determinado tipo de cuerpo.
El alma no se opone a cuerpo. Sucede más bien que el ser vivo tiene dos dimensiones: una materia orgánica y un principio vital que organiza v vivifica esa materia.
Ese principio vital, aquello por lo cual un ser vivo está vivo es el alma: el primer principio de vida de los seres vivos, lo que les hace ser lo que son. El alma es, por tanto, el principio vital de los seres vivos; la forma del cuerpo; la esencia del cuerpo vivo. El alma es lo que hace que un cuerpo sea y sea tal cuerpo y no otro.


Es un error el dualismo que induce a combinar un cuerpo preexistente con un espíritu que se introduce "dentro" de él y lo vivifica, como si fuera un duende, No: sin alma no hay cuerpo. Los clásicos lo resumían en este adagio: “anima forma corporis” : el alma es la forma del cuerpo. Esto es importante porque implica que lo que le pasa al alma tiene estrecha relación con el cuerpo y viceversa.

Los trascendentales

1ª PARTE: LOS TRASCENDENTALES









1.- Definición de Trascendentales

Son propiedades que convienen al ente en cuanto tal. Esas propiedades son convertibles con el ente y se fundan en él. En cuanto es toda realidad goza de cierta unidad, inteligibilidad, bondad y belleza. Cada una de estas propiedades pertenece por derecho propio al ente: a lo que es en cuanto es.
El ente constituye el punto de convergencia de todos los trascendentales. Lo que goza de unidad, resulta cognoscible y apetecible, y agrada y satisface nuestra percepción. Y viceversa: lo verdadero es bueno y está provisto de unidad; lo bueno posee una intrínseca verdad, etc.
¿Por qué son propiedades convertibles? Porque unidad, verdad, bondad y belleza se configuran como atributos de la realidad, son propiedades que remiten al ente, hasta el punto de identificarse con él. Los trascendentales nos ayudan a entender la condición real de todo cuanto existe. De cualquier ente podemos decir que por ser es uno, verdadero, bueno, hermoso.
Del mismo modo que hay grados en los entes, en virtud de la mayor o menor intensidad en la participación en el acto de ser, hay también grados de unidad, de verdad, de bondad, de belleza. Dios, que es el Ser por Esencia, es también la Unidad, la Verdad, la Bondad, la Belleza.

Ø Los trascendentales no añaden nada al ente. Son el mismo ente considerado desde diferentes ángulos.

Ø Son nociones que se predican de todo aquello que se califica como ente.

Ø Son nociones que trascienden el ámbito de los predicamentos o categorías, es decir, de los diversos modos que se da el ente: sustancia y 9 accidentes (cantidad, cualidad, relación, tiempo, espacio (lugar y situación), acción, pasión, hábito o modo exterior de presentarse).

Ø Se distinguen de las nociones predicamentales que son las que expresan un modo particular de ser: ser en sí (sustancia) o en otro (accidentes).

Trascendentales: Propias del ente: ser, unidad, verdad, bondad, belleza. Son propiedades no accidentales del ser. Son inseparables del ser.

Predicamentales: Propias de un modo de ser(se refieren a la esencia)

























1.- Trascender (usado como verbo) “Ir de un lugar a otro, traspasando ciertos límites”. La realidad que traspasa el límite es llamada “trascendente”. En el sentido filosófico trascender se aplica a una acción, u operación.

2.-Trascendente (utilizado como adjetivo): Aunque en el lenguaje vulgar se entiende como tener consecuencias, en el lenguaje filosófico se opone a inmanente. Lo trascendente es “lo que está fuera, lo que sobresale”. Así se dice que el objeto de la realidad es trascendente respecto al sujeto que conoce.
Las acciones del hombre pueden ser:
a) Inmanentes: permanecen en su interior. Ej: alegrarse.
b) Trascendentes: salen al exterior del sujeto. Ej: dibujar

3.-Trascendental: (utilizado como adjetivo) En el lenguaje vulgar significa que tiene importancia, es decir, que cambia la vida. Filosóficamente, se utiliza aplicado a las propiedades trascendentales, que son aquellas que tienen todos los seres.

4.-Trascendencia: En el lenguaje vulgar se aplica al “resultado de trascender”.Filosóficamente se aplica a lo que está más allá del mundo; fuera de él: Dios respecto al mundo creado.










































¿Estás de acuerdo con:


1.- “Los trascendentales no le añaden al ente nada real; se distinguen del ente “nocionalmente”, pero no realmente”

2.- “Los trascendentales convienen al ente en cuanto tal, por el hecho de serlo”

3.- ¿Hay grados de participación en el ser? ¿Y en las propiedades trascendentales?

4.- ¿Hay una identidad fundamental entre el ente y cada una de las propiedades trascendentales?

Apuntes



METAFÍSICA II



1.- Definición de "ente".............................................................................. 2
2.- Descripción real de la noción de ente................................................. 4
3.- Carácter trascendental de la noción de ente...................................... 5
4.- Analogía de la noción de ente............................................................. 5
5.- Diferencia entre ente y ser.................................................................. 6
6.- Ente y esencia....................................................................................... 8
7.- Relación esencia y acto de ser............................................................ 6
8.- Relación esencia y naturaleza.............................................................. 6



1.- Definición de Trascendentales.......................................................... 10

Unidad…………….11
Verdad…………….19
Bien……………….22
Belleza……………26






1.-Noción de causa:................................................................................. 29
2.- Distinción entre causa, principio, condición y ocasión..................... 27
3.- Causas intrínsecas de los entes....................................................... 29
3.- Causa extrínsecas.............................................................................. 30
Conexión entre las causas...................................................................... 33
Anexo: pruebas de la existencia de Dios………………………………….35
Alma…………………………………………………………………………...39
Preparar el exámen………………………………………………………….45


INTRODUCCIÓN A LA METAFÍSICA

Dos problemas influyen directamente en la confusión intelectual característica de nuestra época:
• La falta de conexión de la inteligencia con las verdades profundas contenidas en la realidad, que deberían ser la base del edificio del conocimiento humano,
• Y la ausencia de una estructura intelectual que permita ordenar los resultados de ese conocimiento.
Ciertamente hay algunos saberes que pueden conducir a esas verdades profundas, como la literatura y, más concretamente, la poesía, pero al apoyarse en una vía de conocimiento más intuitiva que racional y sistemática, no proporcionan la estructura mental referida.
En el caso opuesto se encuentran los saberes puramente formales, como la matemática pura o la lógica formal, que ofrecen la estructura intelectual ordenada y ordenadora, pero que no tienen acceso a la realidad objetiva precisamente por su formalismo.
La metafísica, en cambio, reúne ambas características:
Proporciona el acceso a la realidad profunda de las cosas y confiere la estructura mental rigurosa donde pueden alojarse ordenadamente los resultados del conocimiento. De ahí su importancia para el momento actual.
Asistimos hoy a una devaluación de la verdad, pero la verdad no tiene sustituto. Sin ella el mismo hombre es quien se devalúa y se hace anodino, al perder el rumbo de su existir:
¿Qué quiero?,
¿A dónde deseo llegar?,
¿Para qué estoy aquí?,
¿Qué sentido tiene mi vida?
La dificultad para contestar estas preguntas puede incrementar la desconfianza en la verdad que previamente se ha devaluado. Y perder la esperanza en la verdad trae también como consecuencia la pérdida de su esplendor -de su belleza-, indispensable para que la vida conserve su luminosidad y su sentido. Sin capacidad para la verdad la persona queda desorientada, porque pierde el verdadero contacto con la realidad.
La metafísica, por el contrario, ofrece la posibilidad de vivir anclado en la verdad del ser, lo cual proporciona a la vida estabilidad y sentido.
La metafísica, permite superar la confusión intelectual propia de la actualidad, porque clarifica e ilumina la mente en su afán por encontrar la verdad. Y es que la metafísica se propone contestar algunas preguntas relativas al constitutivo último de la realidad:
¿Qué son las cosas?,
¿Qué es lo que hace que cada cosa exista?,
¿Qué es aquello que determina el modo de ser de los entes?
y, en fin,
¿Qué hay en el ente que lo hace ser tal y no otro?
Dicho de otro modo, pretende explicar en profundidad -desde los fundamentos- todo lo que existe.


METAFÍSICA II



1.- Definición de "ente"

“Ente" es, ante todo, el participio activo del verbo "ser" (ens, entis), y como tal significa "el que es “, o mejor, "lo que es", “lo existente”. Pero "ente" puede ser también tomado como nombre sustantivo, y utilizamos la palabra “cosa” que destaca más “lo que es” que “el ser mismo”.

2.- Descripción real de la noción de ente

Es una noción compleja o compuesta, puesto que entraña dos elementos, aunque estrechamente vinculados, el del sujeto que detenta el acto de ser y el acto de ser mismo de ese sujeto.
a) el sujeto del ser, o el primer elemento del ente, es una esencia enteramente determinada, es decir, que entraña determinaciones genéri­cas y específicas, pero también individuales, en suma es “esta” esencia. El sujeto del ser es siempre una esencia determinada, pero una cualquiera, no necesariamente ésta o aquélla.
b) Pasemos ahora al otro elemento del ente, o sea, el ser. Es, sin duda, el más importante, el decisivo a la hora de describir al ente. El ser se nos presenta como una pura actualidad, como un darse efectivo en la realidad, como lo que pone precisamente en la realidad, o sea, fuera de la mente y fuera de la nada, a cualquier esencia de la que puede decirse que existe en ese momento.

Entre la esencia individual y el acto de ser hay una estrecha unidad. Tanto la esencia como el ser son dos elementos o principios constitutivos de cada ente, de cada cosa. Se encuentran indisolublemente unidos porque es imposible que la esencia se de en la realidad sino tiene ser y así mismo es imposible que se dé el ser sin alguna esencia.
ð La noción de ente no es una noción dividida,- aunque sí compuesta- sino unitaria: “lo que es”, lo que existe”.
ð Es una noción prioritaria porque todas las demás nociones la suponen.
ð Es lo primero conocido por nuestro intelecto.


3.- Carácter trascendental de la noción de ente


Además de la prioridad sobre las demás nociones, tiene la noción de ente otra característica muy peculiar que se conoce con el nombre de "tras­cendentalidad". Se trata de lo siguiente: el ente se puede atribuir o predicar de todas las cosas, y ello no sólo expresando lo que hay de co­mún a todas ellas, sino también - y esto es lo extraño- lo que hay de propio o privativo de cada una.
Entre la noción de ente y las nociones genéricas o específicas hay estas dos diferencias esenciales:
a) las nociones genéricas o específicas no se pue­den atribuir a todas las cosas, sino sólo a algunas de ellas, y en cambio la noción de ente se puede atribuir a todo, como ya se ha dicho
b) las nociones genéricas o específicas no contienen más que lo que es común a todos los "su­jetos" a los que se extiende ese género o esa especie, pero la noción de ente no sólo contiene lo que es común a todos los entes, sino también lo que es propio de cada uno. Las diferencias que dividen a los entes son también en algún sentido entes, ya que si no lo fueran serían nada y la nada no existe.

4.- Analogía de la noción de ente

La analogía en general es un modo de predicabilidad según la cual un cierto predicado se atribuye a distintos sujetos, parte en el mismo sentido y parte en sentidos diversos. Es por ello una predicabilidad intermedia entre la mera uni­vocidad (el mismo predicado tomado siempre en el mismo sentido) y la pura equivocidad (el mismo predicado tomado cada vez en sentidos diferentes).
Para entender esto mejor es preciso distinguir aquí dos órdenes:
a) el de las palabras o términos, y
b) el de los sentidos de dichas palabras, o sea, las nocio­nes.

Por lo que se refiere a las palabras, las hay unívocas (las mismas palabras y los mismos sentidos), equívocas (las mismas palabras con sentidos diferentes), y análogas (las mismas palabras con sentidos parecidos, pero no iguales). Mas por lo que atañe a las nociones, las hay unívocas (las mismas siempre) y análo­gas (nociones parecidas o semejantes), pero no equivocas, ya que la equivoci­dad se da sólo en el orden de las palabras, pero no en el de las nociones.


La analogía, pues, equivale a la semejanza, concretamente a la semejanza de los sentidos con que una misma palabra se aplica a varios sujetos; porque la semejanza no es la completa igualdad (en este caso el sentido seria siempre el mismo, único); ni es tampoco la completa diversidad (en este caso los sentidos serían completamente diferentes); sino que es lo que coincide en parte y en parte difiere. Así, pues, predicar analógicamente una palabra es hacerlo en sen­tidos semejantes.
Ahora bien, la analogía es de varias clases:
1. A. de atribución: de semejanza absoluta o de formas. En efecto, una cosa puede ser semejante a otra porque sus formas o naturalezas son parecidas, en parte coincidentes y en parte discrepantes. (Ej: Hoja de árbol, hoja de libro). Puede ser:

a) Extrínseca: lo signi­ficado por el nombre análogo se realiza intrínsecamente en uno sólo de sus analogados, el primero o principal, mientras que en los otros analogados, o sea, en los secundarios, no se realiza en absoluto. Ej: ”persona sana”, ”comida sana”, “ambiente sano”
b) Intrínseca: la razón de la analogía se da realmente en los
análogos. Así el ser se predica con analogía intrínseca del ser de las criaturas y de Dios. Las criaturas son ser por participación y Dios es el ser por esencia.

2. A. de proporcionalidad: la semejanza se da entre relaciones o comparaciones de unas cosas respecto de otras, y no entre sus for­mas. (Ej: llamamos "doble" a la relación que hay entre 2 y 4, y también a la que hay entre 8 y 16, aquí la semejanza se establece entre relaciones, no entre formas) .

A )analogía de proporcionalidad propia: Incluye una semejanza real. Es decir, cuando, ya sea en el analogado principal, ya sea en el secundario, el sentido dado al nombre análogo expresa la totalidad de la esencia a la que se refiere; Ej: el ente

b) analogía de proporcionalidad metafórica: el sentido dado al nombre análogo expresa, no la esencia entera a la que se refiere, sino sólo algunas de las notas características o propias de dicha esencia.

5.- Diferencia entre ente y ser


ð Ente: cualquier realidad determinada que exista. Está constituido por dos principios: esencia (lo que hace que una cosa sea lo que es) y acto de ser (lo que hace que esa cosa exista). Ente es lo que tiene ser. Todos los entes son.

ð Ser: El ser es el acto por el cual cada ente es. No se refiere al ente como tal, como algo determinado y concreto, sino al principio constitutivo que hace que cada uno de esos entes sea El ser es un principio radical, es el acto por el que todas las realidades existen. Sin el ser el ente no podría existir. Por eso es el acto radical, íntimo, constitutivo en el que toda perfección se apoya, o de la que deriva. Para Sto Tomás, el principio originante de la realidad de los entes es el acto de ser. Todo ente participa del acto primordial de ser.

ð
La metafísica estudia la realidad desde una perspectiva muy determinada: la que señala su condición de real, de sujeto que ejerce el ser. El ser representa, simultáneamente, lo más universal y lo más concreto que existe en un sujeto dado. No se puede ser, sin ser algo o alguien individual. Existe sólo el individuo singular y concreto, no el hombre abstracto. Cada cosa ejerce el acto de ser de una manera peculiar y exclusiva.
El término ente se predica de todo lo que existe, y en ese sentido resulta común o abstracto, pero se aplica también a la caracterización particular de los entes y en ese sentido es individual. Por eso la metafísica estudia el ente (particular) en cuanto ente (común). Es ciencia de lo real tal y como es .

ð La primera consecuencia de querer estudiar las cosas tal y como son es respetar su naturaleza. Contemplar las cosas tal y como son significa que su verdad no depende de lo que yo piense de ellas, sino de lo que realmente son. El metafísico accede a toda la realidad, pero sabiendo que no toda es igual porque existe una jerarquía entre los seres.

ð Un mismo ente lo es más, en la proporción exacta en que se va perfeccionando. La mejora de un ente es la actualización progresiva de su propio ser. El ente obtiene, gracias a las operaciones que realiza, la plenitud que le corresponde. (“El ente existe con vistas a su operación”)
ACTO PURO
(Esencia =
Existencia)
Seres
espirituales
Seres
Racionales
Seres
Animales
Seres vegetativos
Seres inaminados


ð Aunque cada ser está constituido debe ir perfeccionándose hasta que va acercándose a su fin o alcanza su perfección. Esto adquiere mayor importancia en la medida en que nos acercamos a la jerarquía de seres. Es decir, lo que es más ente, posee más intensa aptitud para perfeccionarse. Cuanto más noble resulte el acto de ser de un sujeto, y más fecundo su obrar, más lejos podrá elevarse en su perfeccionamiento como ente a través de sus operaciones.

ð Para el hombre conquistar el propio perfeccionamiento es el medio para conseguir su plenitud, pero esta tarea requiere su decisión libre. No se le impone de manera automática como a los seres inferiores. Para alcanzar su plenitud debe libremente conquistar “su deber-ser” . (El fundamento de la ética es la metafísica o filosofía primera).


ð Solamente hay un ser que es acto puro, sin mezcla de potencialidad, necesario y eterno que es Dios. Todos los demás seres tienen composición de acto y potencia. Los entes creados participan del ser en grados distintos según la capacidad del ser de sus respectivas esencias. La jerarquía de seres se establece en función de su perfección y participación del acto de ser.

ð Todo ente tiene ser, pero no lo tiene de forma ilimitada; tiene ser pero no es el ser. Lo tiene recibido, participado. Por eso en todo ente se distingue realmente lo participante (la esencia) de lo participado (el ser). Participante y participado se comportan como potencia y acto. Lo participado es el acto de ser. El acto de ser de cada ente es creado.

6.- Ente y esencia

ð La esencia es aquello por lo que y en lo que el ente tiene el acto de ser. Por la esencia el ente es colocado en un género (por ejemplo animal) y en una especie (por ejemplo hombre). La esencia determina el modo de ser.

ð El término esencia corresponde propiamente hablando a la sustancia. Los accidentes no tienen esencia en sentido propio. La esencia es el principio formal de la especie y del individuo.

ð La esencia de Dios es su mismo Ser sin limitación alguna ( Ipsum esse Subsistens). No puede estar compuesto. En las sustancias corpóreas la esencia es el resultado de una composición material de materia y forma sustancial.

ð Los términos “cosa” y “ente” no son sinónimos exactos porque “cosa” designa un ente creado y se refiere a su esencia, mientras que el ente está compuesto de esencia y acto de ser.


7.- Relación esencia y acto de ser


Hemos visto que la esencia es aquello por lo cual y en lo cual el ente tiene ser o existir. El existir es un acto que no entraña determinación alguna, un acto no determinante sino puramente actualizante. En cambio la esencia es lo que restringe o limita al existir. Se dice que lo limita porque impide otras formas o determinaciones. El ser o existir recibe de la esencia su limitación o determinación. El existir necesita de la esencia para determinarse.
Para entender esto es necesario entender que el existir puede actualizar cualquier esencia y por eso se comporta “ indiferentemente” respecto a todas ellas, y por eso es cada esencia la que la fija, estabiliza y concreta el existir.





8.- Relación esencia y naturaleza

La esencia no es sólo la determinación del existir, no es sólo su principio estabilizador, sino que es también el principio de operaciones de cada cosa, el principio de su dinamismo. Esto significa que el obrar sigue el existir, pero de la misma manera que el existir necesita la esencia para ser algo determinado, también la operación necesita, para canalizarse y orientarse, de la determinación de la esencia.
Por eso se dice que la naturaleza, entendida de manera íntegra, no es la es
esencia sin más, sino la esencia existente, pues sólo si existe , será el verdadero principio de operaciones.


1. ELIGE UN OBJETO

2. DESCRIBE SUS PROPIEDADES METAFÍISCAS

3. PISTAS

Ø ¿Es ente? ¿real o de razón?
Ø ¿Tiene esencia? ¿Cuál es?
Ø ¿Tiene existencia? Cita algunos seres de los que se distinga
Ø Piensa una propiedad que tenga ¿La comparte con otros seres?
Ø ¿Es un ser necesario? ¿Es material o inmaterial?
Ø ¿Es una sustancia?
Ø ¿Tiene forma? ¿Y materia? ¿Y figura?
Ø ¿Cuáles son sus accidentes?
Ø ¿Y su naturaleza?